EMPRESAS - Consumo 23/08/2002
Sesenta bodegas provocan un enfrentamiento en el sector de los vinos de Ribera del Duero
Javier Romera. Madrid 08:00 Horas
Encabezado por Protos, un grupo de sesenta bodegas de Ribera del Duero ha desencadenado el mayor cisma en la historia de la denominación. Acusan al Consejo Regulador de irresponsable y exigen cambios en la gestión. El gerente de este organismo ha presentado ya su dimisión.

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Ribera del Duero se encuentra en una situación crítica. Un grupo formado por sesenta bodegas, casi la mitad de las que forman la denominación de origen, se ha enfrentado al Consejo Regulador.

Estas empresas, entre las que se encuentran Protos, Balbás, Valduero y Pago de Carraovejas, acusan al Consejo de irresponsabilidad y faltas muy graves en la gestión. El órgano regulador niega tales extremos y culpa a estas compañías de intentar provocar una escisión interna.

Los problemas comenzaron hace apenas un año. Varias empresas, descontentas con la gestión del Consejo, crearon una organización al margen del mismo: Asebor (Asociación de Bodegas de Ribera del Duero). Tras varios meses de enfrentamiento interno y un duro cruce de acusaciones, el pasado mes de julio el Consejo remitió a las bodegas una información errónea sobre el número de unidades vendidas el mes anterior.

Asebor empezó a reclamar entonces cambios en la gestión, hasta que unas semanas después presentó su dimisión José Carlos Álvarez, el gerente del Consejo Regulador, que llevaba apenas un año en el cargo.

Miguel García, representante de Bodegas Protos y portavoz de Asebor, explica que el dato de ventas es fundamental no sólo para las empresas, sino también para la imagen que se proyecta de Ribera del Duero. “El descontrol en el Consejo es absoluto”, asegura. “Nos comunicaron que en junio se habían vendido 964.661 botellas y en realidad habían sido más de dos millones”.

Asebor insiste, además, en que el Consejo se niega a suministrar información vital para las bodegas. “Llevamos meses reclamando datos sobre la evolución del parque de barricas o sobre la cantidad de litros almacenados y el Consejo se niega a suministrarlos. Es algo que en otras denominaciones, como la de Rioja, hacen sin problemas cada mes, y aquí parece imposible”, asegura García.

Desde el Consejo Regulador, su presidente, Francisco Uña, reclama a su vez información a este grupo de bodegas. “Lo primero que tienen que hacer es mostrarnos sus estatutos y decirnos a quien representan en realidad, porque ni siquiera lo sabemos”, explica Uña.

El máximo responsable del Consejo Regulador considera que “el verdadero problema es que hay bodegas que reclaman datos confidenciales sobre otras y se niegan después a facilitar sus cifras de exportación”. Uña mantiene, además, que el gerente se marcha, no porque haya habido problemas, sino porque ha recibido una oferta mejor.

División
Ribera del Duero cumple así este año su vigésimo aniversario inmersa en el mayor cisma de su historia. La denominación española con mayor prestigio en el exterior, después de Rioja, estaría al borde, incluso, de la división. Aunque nadie ha tomado todavía una decisión, hay bodegas que han llegado a plantearse la posibilidad de abandonar la denominación de origen, a la que consideran demasiado politizada. El presidente del Consejo representa a la Junta de Castilla y León.

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